domingo, 5 de febrero de 2012

Frío, corrompe el corazón.

El odio me corroe por mis entrañas,
no consigo controlarme,
solo quiero adaptarme,
a tal indigna situación,
aquella en que me encuentro,
aprisionada en tu olvido.

Dejame libre,
para poder tú recordarme,
tales momentos felices,
olvidar los infelices,
quiero que te olvides de todos,
y que recuerdes los mios,
o haré como el lobo,
y los derribaré de un soplido.

Ardo en llamas, de rabia,
como se atreve a acercarse ese,
que no lo repita, o pese,
a que te guste el roce,
el cual, tu mejor no goces,
hasta que mía seas.

Se te acerca por detrás,
y te hace cosquillas libremente,
es que no le va a la mente,
que luego lo lamente?

Quedo pensando fríamente,
como es que no le mato en el instante,
no dejo de preguntarme,
porqué no le golpeé en el monte.

Hace frío, al que condeno,
a ese tipo que tanto temo,
que se lleve, lo que quiero,
que se lleve, tu cuaderno.

Con cuaderno, me refiero,
a tu preciosamente dibujado corazón,
que solo la razón, me pide,
que me lleve conmigo.

Soy mala, y le odio por eso,
se le acerca, y me enfado,
temo que vaya a darle un beso,
solo pido a ese chico,
que no se la acerque más,
que es mía y demás,
ahora el cuando lo diga,
me trerá algunos que otros ploblemas.

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